miércoles, 30 de noviembre de 2011

Recetario, lista de compras, agenda de contactos



Duda: Vacilación. Sospecha.
 Nacen de la nada (¿seguro?) como la mala hierba. Dudas en primera y segunda parte. En primera y tercera persona. En singular y plural.
 Dudas sin receta y con efectos secundarios inmediatos. (O permanentes, a elegir). Dudas que suben y bajan las temperaturas e incluso participan en el cambio climático. Dudas que manchan y se resisten a cualquier producto de limpieza. Dudas que visten de mal gusto y se maquillan a destiempo. Dudas con un toque de Bridget Jones. Dudas irónicas. Dudas a tres por dos y con insomnios incluidos. Dudas afiladas. Dudas rancias. Dudas en gris y negro. Dudas que nadan estilo Viceversa.  Dudas que se conjugan a Hoy y que saben a Lunes.





(Punto y aparte. Hoy sería un buen día para ponerse a leer un par de cuentos infantiles)

jueves, 24 de noviembre de 2011

Shhh...Silencio!







Dejó las armas que una vez habían hecho ruido y llamas y se puso a esperar a que alguien o algo uniera los hilos de esa marioneta que le habitaba y que la pusiera en movimiento. Esa mañana era lo único que se le ocurría hacer.  

Ya había gastado los tres deseos y la tienda de lámparas con genios dentro estaba cerrada. Por reformas.

domingo, 20 de noviembre de 2011

De espaldas








Nunca había sabido calcular las distancias ni medir los tiempos.
Iba a cruzar la frontera de espaldas, vestida de blanco y con los bolsillos vacíos.
Pero antes tenía que deshacerse de su acompañante...

lunes, 7 de noviembre de 2011

Beso








me  choco a veces con la imagen  desenfocada que te puse de salvapantallas en mi mente. el tiempo de aparecer y desaparecer sigue desconocido porque no fui yo la que lo inventó.
eres algo más que la etiqueta perfecta del beso perfecto.  eres una  de las huellas  que no cabe en el espacio aguado de mis recuerdos. eres la sensación del infinitivo 'pegarse a la piel' porque no conoce otro lugar para hacerlo.
 y siempre me pillas atareada o pensando en otras cosas, pero no me atrevo a girar la cara para que acabaras en mi oído. así que te quedas en mi boca el tiempo que se te antoja. se me ha agotado el saldo de escusas, rituales o saliva para mover los labios y estrujarte, para alejarte, o para transformarte en verbo.
has hecho pacto definitivo con mi único autorretrato en el que me pinté desnuda . con que ahora ya te reconozco, te recibo  y te acepto, como si fueras una bendición, maldito!
y he de aprender a quedarme quieta hasta que vuelvas a desaparecer.
aunque hoy, a diferencia de otras veces, me duermo sonriendo...
 tú también te has reconocido y te has sometido a tu nombre.